¿Dónde va la niñez?

Hoy: jueves seis de febrero de dos mil catorce. Un día frío, ventoso, agrisado. Hoy la lluvia me ha mojado la cara y ese hecho me ha recordado a mi niñez… He recordado la vez en que una amiga de clase me dijo que si te caía una gota de lluvia en la nariz significaba que iba a llover mucho y que tenías que empezar a correr para guarecerte. Recuerdo que era por la tarde y volvíamos juntas del cole. Debíamos de tener unos siete años. Al llegar al punto donde nos teníamos que separar para seguir cada una su camino a casa, nos sentamos en un bordillo cercano y empezamos a jugar y a hablar. Siempre lo hacíamos. Ese día, no obstante, hacía frío y viento; un poco después de sentarnos empezaron a caer gotas indecisas, pequeñas, tímidas. Le dije que debíamos volver a casa antes de que empezara a llover más. Ella me miró intrigada y me preguntó: ¿Es que te ha caído alguna gota en la nariz? Yo le dije que no. Ah, a mí tampoco, contestó. Entonces no hace falta que volvamos todavía. Si no nos cae una gota en la nariz es que no va a llover mucho hoy.

No recuerdo cuánto nos quedamos ahí paradas, jugando, sin sentir el frío aunque atentas a la lluvia que cesó poco después, pero sí que cuando por fin decidimos volver a casa hice el camino corriendo. Estaba deseosa de llegar y de contarles a todos mi descubrimiento. Tampoco recuerdo si alguien me prestó atención cuando lo conté, ni siquiera si acaso llegué a contarlo, pero sé que durante mucho tiempo creí que era cierto. Tan cierto como que aquel día había llovido o que mi amiga se llamaba Macarena.

Macarena. Hace mucho que no sé ya de ella. Cuando me contó la historia de la lluvia era mi mejor amiga; luego poco a poco dejó de serlo. Yo empecé a irme por otro camino más corto a casa y acompañada por otras compañeras. Después del cole y del instituto perdimos poco a poco el contacto. Sin embargo, en días de lluvia como el de hoy me sigo acordando de ella. Y me resulta extraño. Aunque lo cierto es que durante un tiempo, que creí infinito, la consideré mi mejor amiga.Imagen

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3 thoughts on “¿Dónde va la niñez?

    1. Sí, siempre dan mucha melancolía los buenos momentos pasados, sobre todo los de la niñez. A ese punto ya no podemos volver, pero sí que podemos crear nuevos momentos que creen otros recuerdos agradables para el futuro… ;)
      Un abrazo

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