Un único latido

Tumbarse en el suelo sobre una esterilla. Sentir el cuerpo. (El cuerpo que nos acompaña, el cuerpo que tenemos y el cuerpo que somos, el cuerpo que disfrutamos, el que sufrimos). Esperar a que lleguen los pensamientos a la mente y se difundan por el resto de nuestro organismo. Planes de futuro, inquietud en piernas y manos. Recuerdos. Encogimiento de hombros. Deseos, inquietudes. Movimientos gastrointestinales. Observarlos y dejarlos ir como si fueran nubes o estrellas viajando por el cielo. Llenar los pulmones. Llenar la tripa luego. Tomar un nuevo sorbo de aire y liberar espacio. Envolverse en paz. Volver a ocupar el pecho y la barriga con aire y permitir que después se expanda por el resto del cuerpo. Sentir que respirar y latir es lo mismo y que el cuerpo entero respira unido en una única palpitación. Volver a respirar. Y a latir. Volver a pensar en nada. Y vivir. respirar-paisaje-paz

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