¿Hacia dónde te diriges?

A los que corren en un laberinto su misma velocidad los confunde.

Séneca

PEONZA-vueltas-movimiento-velocidad

Anuncios

Se pararía

CORAZON-ANCIANO-POBREZA-BNEl corazón, si pudiera pensar, se pararía.

Fernando Pessoa, Libro del desasosiego.

Me acuesto contigo

Si te caes

te levanto

y si no

me acuesto contigo

Julio Cortázar

julio-cortazar

Dame un amor de pasta de dientes en el lavabo. Un amor tranquilo, un amor cotidiano: un amor que refresque, que sepa, que envuelva, que sea lo último antes de la cama.

Dame un amor de chiste espontáneo en la sobremesa. Un amor risueño, un amor feliz, un amor divertido.

Dame un amor de manta. Un amor que abrigue, que arrope: un amor cómodo: un amor para acostarse y un amor para apoyarse.

Que ser cobarde no valga la pena

No es la dificultad la que impide atreverse, pues de no atreverse viene toda la dificultad. 

Arthur Schopenhaur

baloncesto-canasta-roja-cielo-azul

This is water

Siempre nos engañamos a nosotros dos veces respecto las personas que amamos, primero a su favor, y luego en su contra.

Albert Camus

albert_camus_retrato

Tengo la manía de imaginar que alguien es mejor o peor de lo que es todo el rato. No es que me engañe solo al principio o al final de mi relación con una persona, en los inicios idealizándola y al acabar subestimándola. Lo hago constantemente. Mis ideas sobre la gente cambian tanto como mi estado de ánimo. Un día alguien es lo mejor y al día siguiente puede ser todo lo contrario. No soy demasiado estable en ese sentido, ni tampoco muy objetiva, ¿cómo voy a serlo? Estoy dentro de mí y lo único que observo es que todo lo que sucede me tiene a mí por centro. Una sabe que hay vidas aparte de la que yo vivo, pero lo conozco solo gracias a mis propias percepciones, a lo que mis sentidos le cuentan a mi mente sobre ello; de modo que por muy lejanas y ajenas que sean el resto de vidas e historias, si las conozco siempre seré yo la protagonista y pensaré en ellas solo en función de cómo llegué a conocerlas.

El discurso “This is water”, que David Foster Wallace pronunció en 2005 para los recién graduados de una universidad americana, habla sobre ello. A mí me encantó. Aporta un punto de vista totalmente diferente al que estamos acostumbrados a enfocar. Otro tipo de pensamiento que se sale del camino, que se aleja del rebaño. Y ese es el mensaje que transmite, al fin y al cabo: la importancia de pensar por nosotros mismos, de alejarnos de los pensamientos preestablecidos, aquellos que vienen por defecto instalados en nuestra cabeza. Considero que es la mejor manera de vencer la subjetividad, y al mismo tiempo, de sumergirnos por completo en ella… Se vence al salir de las fronteras de nuestras ideas prefijadas y abordar así un nuevo tipo de libertad; y nos hundimos más en ella pues este método nos permite llegar a conocer un poco más de nosotros mismos.

Disfruten. Esto es agua.

Cielo azul, nubes blancas

Cómo pasas tus días es, por supuesto, cómo pasas tu vida. 
Me gustaría aprender, o recordar, cómo vivir.

Annie Dillard

Y decidirse a vivirla

Puedo ser una mota de polvo que vuela sin ser vista y sin hacer ruido por el aire, una mañana espesa de nubes. Y puedo acomodarme en ellas, mullidas como algodón y sentir la paz absoluta de perderme en su interior.

A menudo pienso en eso cuando voy en el coche, sentada en el asiento de copiloto. Me gusta quedarme embobada mirando el cielo y sentirme sin darme cuenta parte de él. Concentrarme mientras lo observo abstraída, ante mis ojos solo el color azul y el blanco, y de repente olvidarme del ritmo de preocupaciones que agita mi día a día.

SONY DSC

Aire, motas de polvo, algo diminuto e imperceptible. Cuántas veces he deseado ser eso. Ser invisible. Pasar desapercibida. Esconderme. Que nadie me preste atención, ni siquiera yo, ni siquiera yo misma. Hay gente que se muere por ser el centro de todas las miradas y gente que no soporta recibir una breve ojeada. Yo he estado en el segundo bloque la mayor parte de mi vida. Y podría seguir estándolo, solo que muchas veces el tiempo nos cambia: llega un momento en que los deseos de invisibilidad se enfrentan a la realidad. A veces es necesario dar la cara, tomar decisiones y ser fuerte; y si no eres nada, ¿cómo puedes hacerlo? ¿Cómo puedes defenderte, cuidarte o ser capaz de hablar por ti mismo? Está bien ser aire y flotar y vivir como un ser inmaterial, siempre que se pueda adoptar un cuerpo que se preocupa de sí mismo y se trae lo que necesita cuando quiere.

Lo mejor sería ser aire y ser árbol. Ser pez y ser agua. Ser vida y decidirse a vivirla.

Los grandes golpes

¿Dónde vas con toda esa impotencia y con ese puñado de viejas historias y cuentos falsos?

Al río. Al mar. Al océano. A todos los desagües de las casas raras.

Al lugar donde las cosas se hunden y son arrastradas, río abajo, con la corriente, como un montón de papeles oxidados un día de viento intenso.

Esos días el viento vuela con rabia y me revuelve, no el pelo, sino la tripa. Siento sus patadas punzantes y toda mi debilidad. Mi pelo sigue siendo un mar tranquilo marcando las doce. Pero mi tripa es el epicentro de todos los terremotos que tienen lugar en mi cabeza y en los que mi corazón siempre es el principal damnificado.

Los grandes terremotos de la historia tuvieron lugar en mi cabeza.

Las grandes historias de odio y valentía, dulzura apagada y recriminaciones.

Las guerras más sangrientas.

Las rachas de viento más violentas y los golpes más fuertes del mar contra las rocas.

Los golpes del mar y los golpes de la vida.

Ese día, justo ese día, organizo mis falsos cuentos de rechazo, las lanzo lejos y, vacía, contemplo como son arrastrados fuera de mí. Luego sigo caminando con el estómago y la mente destrozadas y dejo que el viento me susurre nuevas leyendas que pasado el tiempo devolveré al mar.

oceano-costa-niebla-tormenta

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!

César Vallejo

¿Me acompañas en el viaje, Whitman?

walt-whitman

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

Walt Whitman

Crecieron las amapolas

Me dijeron:
– O te subes al carro
o tendrás que empujarlo.
Ni me subí ni lo empujé.
Me senté en la cuneta
y alrededor de mí,
a su debido tiempo,
brotaron las amapolas.
Gloria Fuertes

amapolas

Norwegian Wood

Primero vino el libro. Lo leí. Me leyó. Luego sonó la canción. La escuché. Me escuchó.

Las cosas que llenan siempre son recíprocas.