La calma y el trueno

Empiezo a entender muchas cosas. La rutina. Los sonidos. El cambio estipulado del tiempo: ahora noche, ahora día, de nuevo noche, ya vuelve el día. Mi menstruación, cuya visita recibo puntual cada mes. Los animales, la belleza. El ciclo de los procesos, el proceso de los ciclos. Todas las cosas que alberga mi mente. Las sincronicidades y las simetrías diarias. 

No es un error pisar este suelo, palpar esta melodía, sentir mi respiración, navegar en calma. La caja de los truenos puede esperar a otros momentos. O puede que se desate hoy con gran virulencia. Mi madre no me ha pedido perdón; fui yo la que cometí la ofensa. 

Empiezo a entender muchas cosas. Mi carne. Mi pelo fino. La bolsa que un día me contuvo sigue esperando a que la deje ir. 

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