Mis mejores canciones (I)

No son mías, pero sí son mías. Mis canciones favoritas me cuentan historias que entiendo y reconozco. Su melodía transmite cosas a mi mente y a mi cuerpo: vibraciones, sensaciones, recuerdos, emociones. Las escucho; no me importa dónde ni tampoco cuándo.

 Nina Simone. Ain’t Got No, I Got Life

 

Rem. Uberlim

 

Beatles. Norwegian wood (this bird has flown)

 

Russian Red. Cigarettes

 

Coldplay. Fix you

 

Joaquín Sabina. Donde habita el olvido

 

Vampire Weekend. Oxford Comma


 

Cat Stevens. The First Cut Is The Deepest

Mojado por la sombra de la luna

He estado fuera: perdida, abandonada, vacía. He estado fuera: dentro de mis abismos, de mis precipicios, de todas mis carreteras sinuosas que conducen a la caída final.

¿Caída? No, en realidad nunca hay caídas. Ni abismos, ni precipicios; ni siquiera hay carreteras sinuosas que conducen a alguna parte. Solo la parálisis más completa, el miedo más agarrotante, las miradas más vacías. Se ha paralizado la vida, el movimiento, el sentido; se han paralizado las ganas y las fuerzas.

El tiempo, mientras tanto, continúa su ritmo. La sombra de la luna moja sus pies imparables.