Empezar

frase Milan Kundera

Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera que quería: El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.
Milan Kundera 

¿Cuál es mi camino? ¿Qué se supone que tengo que hacer? ¿De qué lleno los días? ¿Cómo uso mi tiempo, el espacio que tengo para vivir? Cuando me atiborro y me empacho de dudas, me digo que puedo comenzar de nuevo. He aprendido que siempre hay otro día, siempre aparece otra oportunidad. Es cierto que la vida no ofrece un borrador ni requiere ensayo previo (como apunta Kundera) y eso impresiona bastante, pero a cambio ofrece cada día un nuevo momento para aprender, para mejorar, para empezar.

¿Para qué inquietarse tanto?

¿De qué sirve no hacerlo?

Soy yo. Soy yo. Tengo derecho a pensar lo que quiera, a sentir lo que quiera, a desear lo que quiera, a hacer lo que quiera, a comportarme como quiera. Soy yo. No es lo que quieran los demás. Es lo que quiera yo.

Soy yo. Tengo derecho a ser fuerte, a no arredrarme, tengo derecho a hacerme valer y a pensar de mí cosas que me beneficien, tengo derecho a apoyarme, a cuidarme, a ayudarme.

Todos tenemos la oportunidad de ser nosotros mismos y hacer lo que nos parezca más conveniente en cada momento. También cometemos errores; es cierto: somos humanos. No obstante, es más sano subsanar el error y aprender de él que quedarse paralizado por miedo. ¿De qué sirve no hacerlo?

Como dijo Kurt Cobain, “es mejor ser odiado por lo que eres que ser amado por lo que no eres”.

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