Todos los latidos, todas las prisiones

“Tu tarea no es buscar el amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has construido contra éste.”

“Déjate llevar por el fuerte empuje de lo que realmente amas.”

“Quiero cantar como los pájaros cantan, sin preocuparme por los que oyen o lo que  piensan.”

“Lo que buscas te está buscando a ti.”

“¿Por qué permaneces en prisión cuando la puerta está completamente abierta?”

Rumi (1207-1273)

Rumi

Mientras estemos vivos, nos pertenece todo lo que habita en el mundo; nos pertenece todo lo que en realidad no nos pertenece, lo que es del aire, de la atmósfera, de la vida.

Todos los mundos.

Todas las flores.

Todas las perspectivas.

Todos las aventuras.

Todos los latidos.

Todas las prisiones. Y sus barreras.

Todos lo que está en nuestra cabeza. Todo lo que está en la cabeza de cualquier otra persona. Y todo lo que está fuera de ellas y no sabemos siquiera que existe.

Anuncios

El reino de las puertas cerradas

“Si las puertas de la percepción fueran abiertas el hombre percibiría todas las cosas tal como son, infinitas”.

William Blake

(En esta cita se basó Aldous Huxley para escribir su libro “Las puertas de la percepción”).

door door

La metáfora siempre dice que hay que abrirlas. Abrir las puertas de la percepción. Abrir las puertas de las oportunidades. Abrir las puertas de las soluciones. De la buena suerte. De la metamorfosis.

“Cuando una puerta se cierra, otra se abre”

Pero para ello, primero hay que encontrar nuestro reino particular de las puertas cerradas. Después hay que decidir por cuál puerta empezamos. Ya se sabe, no todas conducen a un lugar bucólico e idílico. A continuación hay que atreverse a abrirla. Puede ser complicada esta tarea: reunir todas las fuerzas necesarias y atreverse a franquear la puerta. A continuación, hay que sorprenderse con lo encontrado y decidirse a entrar. Lo demás depende de cada uno. Se dice que tras cada puerta hay un camino a seguir, pero eso ya es otra metáfora.