Un océano

oceano mar aguaLa sensación de poder, la sensación de amor, de cariño, de envidia, de abandono, de decepción, la sensación de alegría, de fuerza, de entusiasmo, la sensación de incapacidad, de abatimiento, la sensación de odio, la sensación de que todo va a salir bien, al final, donde el camino vuelve a empezar.

Mi existencia se reduce a mis sensaciones y a mis sentimientos. No hay más.

Subjetivismo puro.

Un océano caliente. Y me sumerjo en él.

 

Anuncios

Todavía es mío

Hay otras cosas de que hablar cuando sales a la calle, cuando vuelas, cuando vuelves y sin embargo, todas están en ti. Todas en mí. Los viajes más largos, las experiencias más inquietantes, más impactantes, más sorprendentes y alucinantes están dentro de la capa de piel que me separa del resto del mundo. En ese interior de órganos y vísceras y huesos y conexiones que forman pensamientos y sensaciones y emociones. No hay más espacio que el de dentro. Los demás son todo proyecciones de nuestra masa interior, que se repliega y se expande y vomita el mundo exterior para que nuestros ojos lo vean.

Puede que haya un incendio.

Un día dejaré de estar viva. Mi cuerpo será de fuego. Todas mis conexiones se irán apagando hasta quedarse dormidas, lentamente, como quien apaga y desenchufa luces y aparatos antes de irse de vacaciones. El amor, todo ese amor será del aire, del viento, será de las personas que me conocieron, que traspasaron la frontera de mi piel y de mi sangre.

Ahora es mío, todavía mío: mi aroma, mis manos, mi tiempo.